Hacienda no somos todos
- February 19, 2026
- by Capital Focus
La presión fiscal en España es del 42%, lo que significa que trabajamos para el Estado, las CCAA y los entes locales desde enero hasta mayo incluido —cinco meses— o, si contamos según días laborables —2 días completos por semana—, para pagar impuestos.
Ni hacienda somos todos ni el único lugar libre de impuestos es la selva. Ambas afirmaciones tienen como objetivo inculcarnos la idea en el subconsciente —que pesa el 95% versus el 5% del consciente— de que los impuestos, per se, son buenos y necesarios.
Los impuestos nacen con una función redistributiva: quitar al que más tiene y dar a quien más lo necesita, reasignando los recursos para que todos tengamos las mismas oportunidades o, por lo menos, igualdad de condiciones. Además, permiten al Estado desplegar políticas de sanidad, educación, seguridad, infraestructuras… y la principal partida: las pensiones.
Entonces, ¿cómo de buenos son los impuestos? Y, lo más importante, ¿son equitativos?
El artículo 31.1 de la Constitución Española dice literalmente que: «Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio». La pregunta es: ¿qué es confiscatorio? ¿El 25% del impuesto de sociedades, el 48% del impuesto sobre la renta o el 21% del impuesto sobre el valor añadido?
Si analizamos el tipo de impuesto —directo vs. indirecto—, vemos que los impuestos directos, que gravan directamente a las personas por sus ingresos percibidos —principalmente IRPF, IRNR, patrimonio/sucesiones—, representan el 25% de la recaudación. Los indirectos —todos pagamos el mismo porcentaje, independientemente de nuestros ingresos—, por ejemplo, el IVA del 21% que pagamos en una reparación o en la compra de un vehículo, o al comprar ropa y calzado, o en la factura de la luz —el 70% de los productos de consumo masivo están gravados con un IVA del 21%— representan el 35% de la recaudación.
El peso del Estado en la economía no para de crecer, pero la riqueza de los españoles no para de bajar. Entonces, ¿por qué ningún partido se plantea mejorar el actual sistema impositivo? ¿Por qué no se aborda la inequidad? ¿Por qué sigue creciendo el gasto del Estado? ¿Por qué cuesta tanto emanciparse y adquirir una vivienda es una utopía?