¿Por qué es más cara la financiación en España?

La generación de riqueza mundial (PIB global 2025) fue de 115 billones de euros, y la deuda global mundial (pública + privada) alcanzó los 330 billones de euros, el 287 % del PIB. En España, en el mismo periodo, el PIB alcanzó los 1,67 billones de euros, con una deuda de 3,4 billones de euros, es decir, el 205 % del PIB. Por debajo de la media mundial, lo que indicaría que no vamos tan mal.

La deuda pública mundial en 2025 se estima en unos 102 billones de euros, equivalente al 94,7 % del PIB global. Si nos fijamos en la deuda pública española (Administración central, autonomías y corporaciones locales), el pasado año escaló hasta los 1,7 billones de euros, el equivalente a algo más del 101 % del PIB. En deuda pública no vamos tan bien; sin embargo, Japón, con el 255 %, y Estados Unidos, con el 125 %, nos ganan, y por mucho.

¿Cómo afectan estos ratios macroeconómicos a mi empresa?

Pues en la financiación, así de sencillo. Una elevada deuda pública requiere financiación, y de eso se encarga el Tesoro Público mediante la emisión de bonos (285.000 millones anuales), absorbiendo recursos de inversores extranjeros y nacionales y, lo más importante, liquidez bancaria, reduciendo los fondos para prestar a las empresas.

Como siempre, las PYMES, que no tienen acceso a los mercados de financiación alternativos (emisión de bonos corporativos, ampliaciones de capital…), son las más perjudicadas. Resultado: un diferencial en el coste de la financiación frente a las alemanas de 1,3–1,6 pp, lo que equivale a pagar entre un 15–20 % más de intereses que las empresas alemanas.

Las políticas macro sí afectan a nuestro día a día empresarial. Una elevada deuda pública frena el crecimiento de las PYMES, absorbiendo recursos privados, encareciendo la financiación y reduciendo la inversión.

Necesitamos un Tesoro que no compita con el sector privado, sino que se complemente y fomente la inversión, y nada más resolutivo que la reducción del déficit público para liberar recursos privados, bajar spreads soberanos y abaratar el capital productivo.