Los cinco indicadores más importantes

En una reunión de empresarios me preguntaron cuáles son los indicadores más importantes que las entidades financieras analizan para aprobar una renovación, una ampliación o la concesión de financiación a una empresa.

Las entidades financieras no solo analizan cinco ratios; revisan muchos más, además de:

  • Saldos medios de las cuentas.
  • Extractos bancarios de los últimos seis meses.
  • Certificado de corriente de pago con la AEAT (vigentes, como máximo, de 15 días).
  • Certificado de corriente de pago con la Seguridad Social.
  • Y, cada vez más, consultan las incidencias de los últimos meses en la CIRBE. Por eso, ya no basta con no tener incidencias en el momento de la solicitud, sino que, si ha habido incidencias en los meses anteriores, habrá que explicar por qué se produjeron y cómo se resolvieron.

Volviendo a la pregunta: ¿cuáles son los indicadores más importantes?

  1. Cash Flow Operativo
    Es el primer indicador clave: cuánto dinero genera la empresa en su actividad principal, antes de intereses, impuestos, amortizaciones y variaciones de capital circulante. Mide la capacidad de la empresa para financiar sus inversiones (OPEX y CAPEX), pagar dividendos y acumular reservas.
  2. Cash Flow Libre
    Es el segundo indicador fundamental: cuánto dinero queda después de cubrir las inversiones necesarias para mantener y crecer el negocio. Este indicador es clave para saber cuánto endeudamiento adicional puede asumir la sociedad sin comprometer su solvencia.
  3. Fondos propios sobre pasivo total (capitalización)
    El tercer indicador es la relación entre fondos propios y pasivo total, es decir, la capitalización de la empresa. Mide cuánto dinero han invertido los socios frente a lo que se debe a terceros y refleja el riesgo que asumen los accionistas frente al apalancamiento financiero.
  4. Fondo de maniobra (capital circulante)
    El cuarto indicador es el fondo de maniobra: la diferencia entre fondos propios más pasivo no corriente, menos activo no corriente. Mide la capacidad de la empresa para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo con sus recursos a corto y es un indicador clave de liquidez y estabilidad financiera.
  5. Tesorería (disponibilidad de caja)
    El quinto indicador es la tesorería: cuánta caja tiene la empresa en este momento para hacer frente a los compromisos adquiridos. No basta con que la cuenta esté en positivo; lo importante es que haya suficiente liquidez para cubrir pagos próximos, especialmente en momentos de volatilidad o estacionalidad.

Estos cinco indicadores, junto con el análisis de la trayectoria de la empresa, la calidad de la cartera de clientes, la solidez del sector y la experiencia del equipo directivo, son los que las entidades financieras usan para valorar si una empresa es de riesgo bajo y merece la financiación que solicita.